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"NUTRIENTES PARA ACOMPAÑAR Y GUIAR A LOS HIJOS".

Alguna vez se han preguntado ¿Cómo ser padres? Seguramente la respuesta fue ¡Sí! Y quizá no reconozcamos con qué tanta frecuencia la realizamos, consciente o inconscientemente. La labor de ser padres trasciende en cada etapa de desarrollo de cada uno de los hijos, y que, como padres, sin duda, siempre se piensa, se busca y se desea lo mejor para ellos, ya que anhelaríamos que no presentaran carencias en alguna etapa de su vida.

Sin embargo, en ocasiones, olvidamos el dotarlos de herramientas y destrezas para afrontar situaciones de la vida diaria, dejando de lado, que somos el primer modelo a seguir de ellos.

El rol de ser padre siempre estará lleno de retos, dudas, incertidumbres y sobre todo de desaciertos, dado que, no hay receta mágica que indique cómo acompañar a lo largo de su vida. Recordemos que, los hijos son como plantas que requieren de diversos nutrientes para su crecimiento, los cuales se deben proveer en cantidad y durante el tiempo necesario para que en efecto esta planta florezca.


¿Cuáles son estos nutrientes que favorecen el desarrollo integral de los hijos?

Para poder guiarlos se requiere:

  • Ambiente seguro: para cada hijo, cada padre se convierte en el refugio en el cual se siente seguro y aceptado, por lo que, un medio lleno de afecto, amor y aceptación incondicional generará una convivencia inteligente entre padres e hijos. Asimismo, permitirá que aprendan a quererse, a aceptarse y ser seguros de sí mismos. Para favorecerlo, es importante decirlo con palabras y reforzarlo con acciones.

  • Límites claros: en casa es cuando los hijos aprenden a respetar normas de convivencia social, por lo que es importante que, como padres, demos a conocer qué es lo que se quiere y se espera de ellos en cuanto a su comportamiento. La clave de establecer límites es que siempre exista una escucha activa, contacto visual, lenguaje sencillo para su edad y constancia.

  • Estructura: es importante que cada familia tenga definida una estructura, lo cual le va a dar un sentido de pertenencia y le permitirá adquirir hábitos, valores y, sobre todo, les permitirá a los hijos el hacerse responsables de sus acciones. La estructura que se brinda dentro del núcleo familiar debe ser constante, congruente y sobre todo que sea llevada a cabo por cada miembro de la familia. El poder brindar estructura a los hijos, permitirá formar las bases para definir la personalidad, así como forjar una mentalidad fuerte y un carácter firme, además se debe integrar afecto, sin embargo, es importante resaltar que debe existir un punto medio, ya que, si hay estructura y no hay afecto, los hijos pueden mostrar rechazo a las normas, así como, si hay afecto sin estructura, existe la probabilidad de que no se respeten los límites. Por lo que, una estructura bien desarrollada va a brindar seguridad y armonía entre padres e hijos.

  • Reconocimiento: reconocerle a los hijos sus logros, sus habilidades, sus destrezas, validar sus actos; favorece la confianza y la seguridad entre padres e hijos. El reconocimiento no hace referencia a “premios materiales”, sino a validar sus gustos y preferencias, mostrando respeto a su persona; implica tener confianza en la capacidad que poseen sus hijos para lograr un objetivo y así valorar el desempeño, el esfuerzo y la dedicación, así como creer en el potencial que poseen para desarrollar sus capacidades.

  • Tiempo: es uno de los nutrientes más controversial, debido a que se puede llegar a pensar que nunca es suficiente el tiempo que se les brinda a los hijos. Sin embargo, más allá de la cantidad, es importante mencionar la calidad del mismo. Es aquí, en donde el poder contar con la presencia constante de los padres, va a generar un clima de confianza y seguridad, al grado de que los hijos, se sientan protegidos y acompañados en su vida diaria. Por ello, se considera importante que, entre padres e hijos, establezcan actividades de interés común, para que sean momentos que garanticen la calidad del tiempo compartido y puedan intercambiar y crear nuevas experiencias entre los integrantes de la familia.

Sin duda, se podrían agregar más elementos a la lista, sin embargo, los nutrientes anteriores son la base que van a generar una convivencia inteligente entre los miembros de una familia. La función de los padres es ser guía y ejemplo de los hijos, por lo que es importante que el actuar y el decir, tengan armonía y congruencia, para crear un ambiente que favorezca el bienestar físico, mental, social y emocional, y que los hijos cada vez adquieran mayor autonomía y así como herramientas para saber actuar y tomar decisiones, sintiendo seguridad, aceptación incondicional y un respaldo por parte de sus padres.


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AUTOR: Lic. Carol Stephany Barrientos Albarrán

Psicóloga, Especialista en Desarrollo Infantil y Educación Especial en la primera infancia, Diplomado en Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación, Diplomado en Estrategias de Lenguaje Oral, Diplomado en Innovación Educativa.

Directora Preescolar IDENAP

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